TERAPIA HORMONAL SUSTITUTIVA Y MENOPAUSIA

TERAPIA HORMONAL SUSTITUTIVA Y MENOPAUSIA

La menopausia provoca síntomas en más del 80% de mujeres. La Terapia Hormonal Sustitutiva (THS) es una buena alternativa para mejorar la calidad de vida y prevenir enfermedades a largo plazo.

 

 Los síntomas de la menopausia pueden durar 5 años o más, e incluyen:

  • Sofocos y sudores, generalmente peores por los primeros 1 a 2 años después de su último periodo
  • Sequedad vaginal
  • Altibajos en el estado de ánimo
  • Problemas para dormir
  • Menos interés en el sexo

     

    Sólo una mínima parte de las mujeres en esta etapa usa una terapia hormonal. La principal razón proviene en gran medida de la actitud de muchos profesionales que piensan que es un evento natural que no precisa ninguna atención especial y que la falta de estrógenos no ocasiona problemas graves en la mujer. Sin embargo, otros médicos, apoyados por datos científicos claros, creen que los efectos beneficiosos de la THS a largo plazo evita o reduce riesgos como la osteoporosis, la enfermedad vascular arterial y el Alzheimer. Esto implica una mayor esperanza de vida. Además, el tratamiento mejora la calidad de vida de las mujeres al eliminar a corto plazo los desagradables sofocos y proporciona un buen estado de salud vaginal que repercute positivamente en la sexualidad.

    Existen varios tipos de tratamiento en función de la naturaleza de las hormonas que los componen. Pero en líneas generales hablamos de tres tipos de terapia, la de estrógenos, la de progesterona y la combinada. La progesterona se administra junto con los estrógenos para prevenir la proliferación de las células del endometrio uterino.

    En el año 2002 el estudio conocido como “The Women´s Health Iniciative” (WHI) mostró un aumento en el riesgo de cáncer de mama, enfermedades cardiovasculares y trombosis con el uso de THS (estrógenos mas progestágenos). A los diez años desde este estudio, hemos aprendido que el tipo de THS, la forma de administrar las hormonas y cuando empieza a tomar el tratamiento produce beneficios y efectos secundarios muy diferentes. El riesgo de efectos secundarios (tales como infarto, trombosis o cáncer de mama) con THS en mujeres sanas entre las edades de 50 a 59 años es bajo. En contraste, el uso de THS de larga duración, o empezando el THS muchos años después de la menopausia, está asociado con altos riesgos de estos efectos secundarios.

    Recomendaciones de la sociedad norteamericana de la menopausia

    • La THS sigue siendo el tratamiento más efectivo para los síntomas de la menopausia, tales como los sofocos y los sudores nocturnos que pueden impedir la calidad de sueño y de vida. Muchas mujeres pueden tomar este tratamiento de forma segura.
    • Si la mujer tiene antecedentes de trombosis, enfermedad cardiovascular o cáncer de mama, puede que no sea de su mejor interés tomar THS. Lo recomendado es valorar estas condiciones con el ginecólogo.
    • La duración del tratamiento con THS es diferente para el tratamiento combinado (estrógeno más progestágeno), versus solo con estrógeno. Para el THS combinado, hay un ligero aumento en el riesgo de cáncer de mama con un tratamiento de más de 3 y 5 años de uso. Para el tratamiento solo con estrógenos, este aumento en la incidencia de cáncer de mama no se ha detectado en pacientes con más de 7 años de tratamiento. Estos datos sugieren un margen más amplio de uso de tratamiento hormonal solo con estrógenos.
    • La mayoría de las mujeres sanas que tienen menos de 60 años no tendrán riesgo de enfermedad cardiovascular con el THS. Parece que hay un aumento mínimo en el riesgo de trombosis en pacientes jóvenes de menos de 60 años, y llega al 1/1000 pacientes al año que toman THS.
    • Parece que los estrógenos que se aplican en la piel mediante parches o geles, además de estrógenos de dosis bajas por vía oral, tienen menos riesgo de trombosis.

     

     

    Es importante valorar los beneficios y riesgos de la THS. La THS debería ser personalizada y adaptada a las necesidades y perfil de riesgo de cada mujer.